viernes, 7 de julio de 2017

Destrucción de la feminidad

Ponencia de Prado Esteban Diezma sobre el enfrentamiento entre feminismo integral y feminismo sistémico/estatista.

Clica en el enlace:












lunes, 5 de junio de 2017

# EcoXarxa Morvedre - Mercado inter redes en el Puerto de Sagunto 11 de junio

Domingo 11 de junio de 2017
a partir de las 10:30 h
en el jardín del Centro Cívico (antiguo sanatorio) junto al Agora del Triángulo Umbral del Puerto de Sagunto


Mercadillo y comida de traje.

https://maps.google.es/?ll=39.664612,-0.230064&spn=0.001922,0.004128&t=h&z=19


Los mercados de intercambio son un punto de encuentro donde podemos intercambiar alimentos, y todo tipo de bienes, mediante nuestra moneda social (ecos) o por trueque directo quien lo desee.

Puedes traer tus cosas para intercambiar con otros, todo aquello que produces o que ya no necesitas y que está en buen estado como por ejemplo libros, ropa, electrodomésticos, muebles, artesanía, productos agrícolas, productos elaborados... (si traes mesa plegable te será de utilidad).

Después del mercado nos quedaremos a comer en el jardín. Tráete tu comida y compartimos.
 


 

miércoles, 19 de abril de 2017

lunes, 10 de abril de 2017

Consumo combativo vs Economía social

Introducción al consumo combativo 

Cada vez hay más personas para quienes comprar es como votar, una elección política. No está mal. La compra alevosa pone en primer plano una cuestión que aterroriza al Estado: el ejercicio de nuestra capacidad de decisión. Nos referimos a un ejercicio diario y real, no cuatrienal ni simbólico. Pero la imagen “comprar es votar” se queda demasiado estrecha desde una perspectiva autogestionaria. La compra es sólo la mitad de un tipo de intercambio de mercado muy concreto, la compraventa, el intercambio capitalista por excelencia. Y el voto es el simulacro de decisión característico de la democracia representativa parlamentaria, el régimen predilecto del capitalismo. En otras palabras, la compra no es más que la reducción capitalista del consumo, del mismo modo que el voto no es más que la reducción estatal de la acción política. La percepción de la compra como voto es sutilmente restrictiva, no induce a pensar en tipos de intercambio no mercantiles ni en procesos políticos que impliquen el libre ejercicio de nuestra capacidad de decisión sin intermediarios. En contraposición a un llamado “consumo responsable” que sostiene que comprar es votar está apareciendo últimamente un consumo rebelde, amotinado, que defiende que comprar es luchar y que queda vívidamente definido por grupos como La Granada[1]: El consumo combativo es una revolución a fuego lento, el arte de convertir el potaje de garbanzos en un atentado cotidiano contra toda autoridad. El consumo combativo es una recuperación de nuestra responsabilidad indelegable de decidir sobre todo lo que nos afecta, una responsabilidad que no estamos dispuestos a transferir a ningún representante político, sindical o religioso. La Granada es una fruta explosiva. Somos trabajadoras y trabajadoras en lucha contra el Estado y la empresa capitalista, no un club del gourmet o un eco-centro de salud nutricional. Nuestro objetivo es debilitar al Estado y a la empresa capitalista a través de la organización asamblearia del consumo y reforzar al mismo tiempo a los colectivos productivos autogestionados. Lo que propone La Granada es llevar la guerra de guerrillas a un terreno muy incómodo para el Estado pero transitado cotidianamente por nosotras: la jungla del consumo. El Estado tiene muchos recursos para perseguir a una masa organizada que decida entrar en un Carrefour y arrasarlo pero apenas tiene recursos para perseguir a una masa organizada que decida arrasar un Carrefour por el procedimiento contrario, no entrando nunca en él, ignorándolo. Esta es una de las grandes ventajas del boicot, que puede hacer un daño enorme al capitalismo con una exposición mínima a la represión. Eso sí, nos referimos a un boicot “bien entendido”, tal y como lo describen las compañeras de Debate Anarquista.: Una acción coordinada para no comprar en una empresa capitalista concreta no daña al capitalismo si nos vamos a comprar descoordinadamente a otras empresas capitalistas. El boicot, bien entendido, es una coordinación del consumo, es decir, la planificación de dónde no vamos a consumir tanto como la coordinación de dónde sí vamos a hacerlo[2]. La simple orquestación de una “no compra” es un boicot a medias, inconcluso, quizá efectivo en campañas reivindicativas puntuales pero carente de profundidad revolucionaria. De aquí surge la idea de la “compra colectiva” como culminación de la “no compra colectiva”, un perfeccionamiento del boicot. La compra colectiva como arma del consumo combativo puede llegar a hacerse en el mercado capitalista y compartir bastantes de los criterios del consumo responsable, como veremos enseguida, pero la intencionalidad subversiva lo trastoca todo[3]. El consumo responsable puede ser fácilmente recuperado por el sistema, convertirse en un eslogan de marquesina subvencionado por el Ministerio del Buen Rollo; entrar en el temario de Educación para la Ciudadanía; mercantilizarse como el bicarbonato de una clase media urbana con malas digestiones de conciencia o salir en portada del próximo suplemento dominical de El País. Pero el consumo combativo es ya irrecuperable, no tiene remedio. Cada acto de consumo –que no tiene por qué ser necesariamente una compra[4]- es doloso, tiene el punto de mira puesto en la transformación del sistema económico y político. 

La compra colectiva como arma del consumo combativo. […] no nos contentamos con organizar nuestro consumo de alimentos. Queremos organizar el consumo de toda clase de productos y servicios básicos, de todo lo necesario para la vida. De hecho, aspiramos a una sociedad en que la producción esté determinada por el consumo y no al revés, como sucede bajo el capitalismo. Entendemos la compra colectiva como una forma de continuar desarrollando nuestra cada vez más desarrollada organización del consumo. Con Karakolas no sólo hemos perfeccionado herramientas sino, más importante aún, estructuras de coordinación y toma de decisiones conjuntas: Redes asociativas que pueden crecer sostenidamente y sin afectar la autonomía de cada grupo integrante. Las compras colectivas tendrían dos objetivos: El prioritario, crear “círculos virtuosos autogestionarios”. Se trata de desviar el consumo de todos los productos que podamos a proveedores que no exploten a trabajadores, que se organicen de forma asamblearia como nosotras y respeten nuestros criterios ecológicos. Esta demanda concentrada fortalece a los productores autogestionados, que son entonces capaces de mejorar su oferta a los consumidores autogestionados (ampliando la variedad, mejorando la calidad, ajustando precios, etc.) Y vuelta a empezar en ciclos cada vez más potentes. De esta manera nuestras compras estarían sirviendo directamente para fomentar la economía alternativa que perseguimos. El secundario, romper “círculos viciosos capitalistas”. Hay multitud de productos de uso cotidiano que todavía no podemos encontrar en la Autogestión y tenemos que comprar al capitalismo (pilas, bombillas, papel, menaje, herramientas, etc.) Nuestra demanda desorganizada de estos productos potencia la lógica productivista capitalista que, regida por la máxima obtención de beneficio al menor costo posible, agrava la explotación laboral, el ecocidio (o destrucción de la naturaleza transformada en recurso mercantil), el control monopolístico de los precios, etc. Cada ciclo, cada rotación de stocks en las estanterías del supermercado, empeora la situación. Con la compra colectiva podemos romper estos círculos viciosos (por ejemplo, mediante la promoción de proyectos autogestionados con el dinero obtenido en los descuentos)… El texto recién citado está sacado de una ponencia tratada el 24 de septiembre pasado en la Asamblea de Karakolas, integrada actualmente por más de 40 grupos de consumo. Para la última parte, referida a la ruptura de “círculos viciosos capitalistas”, se manejó un trabajo del extinto colectivo Banda Ancha publicado en 2012 bajo el título “La compra colectiva como instrumento de lucha contra el capitalismo”, del que rescatamos los siguientes párrafos: En el mercado capitalista, toda compraventa es una negociación entre partes contrarias. Llamamos compra colectiva a la compra organizada en red con el objeto de conseguir mayor poder de negociación frente a las empresas capitalistas, la parte contraria. A mayor fuerza de compra, más poder de negociación. El efecto inmediato de la compra colectiva es el abaratamiento del precio del producto. A las empresas capitalistas les suele salir rentable sacrificar márgenes de beneficio a cambio de volumen de venta. En otras palabras, con la compra colectiva aplicamos el mismo principio que cuando regateamos descuentos con el tendero por comprar tres unidades de un producto en lugar de uno, pero a lo bestia. Obviamente, una compra colectiva orientada sólo a la reducción de precios no hace más que alimentar el consumismo desaforado del que se nutre el capitalismo. De hecho, existen varias páginas de comercio online que obtienen cientos de millones de euros de beneficio anuales por el procedimiento de mercantilizar compras colectivas. Pero nuestra forma de salirnos de este círculo vicioso consumista es donar el beneficio obtenido en la compra colectiva a proyectos sin ánimo de lucro que tengan una intencionalidad revolucionaria. Es decir: invertir el beneficio de la compra en la destrucción del vendedor. Sólo por esto, merece la pena organizar la compra de los productos que compramos desorganizadamente en el Carrefour (bombillas, pilas, papel higiénico, etc.) Pero hay más. A medio plazo, podremos conseguir mucho más que descuentos mediante la organización de nuestras compras. Podremos intervenir en los procesos de producción y distribución de nuestros proveedores capitalistas, por ejemplo, o en las condiciones laborales de su plantilla asalariada. La simple perspectiva de perder un cliente con un potencial de compra masivo puede obrar milagros en la “responsabilidad social corporativa” de las empresas. La fuerza de compra es el factor principal pero no el único. Hay otros factores que incrementan también nuestro poder de negociación. Un colectivo organizado de consumidoras siempre representa una amenaza mayor para la empresa capitalista porque dispone de más medios de defensa y ataque que la consumidora aislada (cajas de resistencia para sostener acciones jurídicas, impagos coordinados, campañas públicas de desprestigio, boicots, etc.) Por último, a una escala suficiente, las compradoras organizadas seremos capaces de dar la espalda a las empresas capitalistas y hacer viables proyectos autogestionados que fabriquen bombillas, baterías, paneles solares, etc. Ese momento llegará cuando seamos capaces de financiar los medios de producción necesarios y garantizar la demanda. 

La RCC (Red de Compras Colectivas) En junio de 2015, la RCA acordó impulsar una Red de Compras Colectivas. Paralelamente, por las mismas fechas, Faircoop inició un proyecto muy similar en el marco de su mercado virtual Fairmarket. En julio de 2016, compañeros de la RCA y Faircoop descubren por casualidad que están trabajando en proyectos convergentes e inician inmediatamente una colaboración que acelera el proceso de constitución de una RCC de dimensión internacional. En Madrid, animadas por el impulso, las Asambleas de La Canica y Karakolas acordaron unirse a la RCC el 17 de septiembre y el 24 de septiembre, respectivamente. Las compañeras informáticas están ultimando la adaptación del software de Karakolas y Fairmarket a una aplicación que tendrá un funcionamiento muy parecido al de una plataforma de crowdfunding. Los colectivos adscritos a la Red podrán realizar propuestas de compras colectivas de un producto a través de la RCC, fijando una cantidad mínima de unidades y un plazo de tiempo para alcanzarla. Si el total de los pedidos no llega a la cantidad mínima en el plazo fijado, la propuesta de compra se considerará rechazada y el dinero adelantado se retornará. Las comunidades usuarias de monedas alternativas podrán establecer intercambios en faircoins, canicas, ecos, etc. Los contactos con proveedores se han iniciado ya. De hecho, aunque la aplicación no está aún operativa, la RCA ha aprobado una primera compra de 600 kilos de café Rebeldía, producido por cooperativas zapatistas y distribuido por una Asociación solidaria de Barcelona adherida a Fairmarket. La compra se ha efectuado para garantizar existencias de café en 2017, ya que los pedidos a las productoras zapatistas en lucha se hacen anualmente -cada mes de octubre- para facilitar la programación de su temporada. También se está mirando la posibilidad de abrir un canal de importaciones con ERT argentinas (Empresas Recuperadas por los Trabajadores) y con cooperativas textiles de la Rojava kurda, otra de esas regiones del mundo donde se está ensayando la autonomía libre asociacionista, sin Estado ni patrones ni patriarcas. Ya dentro del espacio europeo, las compañeras griegas de la fábrica okupada VIO.ME nos han enviado su catálogo de productos de limpieza, que empieza literalmente así: Nosotras, las trabajadoras de VIO.ME en lucha, liberadas de los jefes, continuamos resistiendo a pesar de la presión y las maniobras legales que se operan a nuestras espaldas. Nos resistimos como trabajadoras a abandonar la fábrica y perseveramos en nuestra demanda central: Las fábricas, así como toda la riqueza social, deberían ser gestionadas por quienes las producimos. Por último, la RCC cuenta con la estructura legal necesaria para enfrentarse a los obstáculos burocráticos a los que tendrá que enfrentarse[5]. Aunque la tercera entrega de nuestro serial titulado “La Acción Económica” tratará precisamente de este tema, no podemos evitar la tentación de adelantar un par de apuntes. Sólo los colectivos con poca personalidad confunden su identidad con la de una “persona jurídica” o se identifican con “Números de Identificación Fiscal” (NIF). De las empresas capitalistas hemos aprendido que las personas jurídicas son como los vehículos, las hay de todas clases, para usos deportivos o industriales, para embestir escaparates en los alunizajes o ponerse a salvo después de atracar bancos. Por cierto, una Sociedad Limitada puede ser el escudo instrumental de una Asamblea de trabajadoras y una Cooperativa puede ser la tapadera de una penitenciaría laboral que exprime a miles de trabajadoras[6]. Las escrituras notariales e inscripciones registrales no determinan las relaciones de producción. La explotación laboral es un fenómeno económico, no jurídico, que en el caso concreto del asalariado se da cuando el factor de decisión en una unidad productiva (tienda, taller, bar, almacén, etc.) es el capital y no el trabajo. Pero todo esto se verá más tranquilamente en el siguiente episodio de “Acción Económica”, si el tiempo y las autoridades lo permiten.

[1] http://lagranada.org/. Grupo de consumo constituido en 2014 y adherido a la RCA.
[2] Fragmento de una propuesta de la D.A. (Debate Anarquista) a la COA (Coordinadora Obrera Anarquista). La D.A. es un colectivo de Madrid adherido a la COA que sintetiza planteamientos del anarcosindicalismo, de donde proviene, con planteamientos del consumo combativo. Por ejemplo, en la misma propuesta citada: El capitalismo también nos explota a través del consumo, no sólo laboralmente. De hecho, la explotación a través del consumo es imprescindible para mantener a la clase trabajadora en un estado de perpetua dependencia del salario capitalista. Consecuentemente, no plantear batalla al capitalismo en el frente del consumo equivale a reforzar sus posiciones en el frente de la producción https://adargainfo.com/coaweb/directorio
[3] Incluso la iconografía. El carrito de la compra ya no es una urna rodante donde depositamos votos sino un tanque, como en el logo del proyecto Carro de Combate, que adopta además el lema “¡consumir es un acto político!” http://www.carrodecombate.com/
[4] Desde una perspectiva autogestionaria, la organización de la compra no sólo es un acto de desobediencia sino el inicio de la transición hacia otras formas de intercambio entre consumidoras y productoras. La transición se opera en distintos niveles. En Madrid, por ejemplo, La Canica ha pasado del intercambio de mercado capitalista al intercambio de mercado mutualista con moneda alternativa. El Nodo de Carabanchel ha dado un paso más adelante, dejando atrás los intercambios mercantiles y ensayando con éxito intercambios recíprocos desmercantilizados, basados en la colectivización de medios de producción. Otros experimentos comunitarios con la propiedad colectiva del producto del trabajo han saltado incluso a formas de intercambio comunistas libertarias, como la “toma del montón” en función de las necesidades de consumo. http://nodocarabanchel.net/
[5] Destacamos aquí un juguete nuevo aportado por Faircoop. Se trata de Freedom Coop, la primera SCE de la que tenemos noticia. Una SCE (Sociedad Cooperativa Europea) es una figura societaria tan rara que la propia Comunidad Europea tuvo que asignar una partida presupuestaria para darla a conocer, sin mucho éxito. Para constituir una SCE se necesita un capital social de 30.000€ y dos sociedades cooperativas radicadas en dos países distintos de la Unión Europea.
[6] Otro tanto cabe decir sobre cualquier otra documentación legal como, por ejemplo, un contrato de trabajo. No es raro que colectivos autogestionados finjan relaciones contractuales laborales para generar derechos a prestaciones o, al revés, que empresas capitalistas finjan relaciones contractuales mercantiles con sus asalariados para abaratar costes salariales, evadir cotizaciones a la seguridad social, etc.

http://lacanica.org/2016/12/04/la-compra-colectiva-como-arma-del-consumo-combativo-la-accion-economica-parte-2/

jueves, 30 de marzo de 2017

# Mercado de intercambio en Vall d'Uixó, 2 de abril

El próximo domingo 2 de abril de 2017, celebramos Mercado de intercambio de la EcoXarxa Plana Baixa, a partir de las 10:30 h, en el parque de la Generalitat (al lado de la estación de autobuses) de la Vall d'Uixó.

Los mercados de intercambio los hacemos periódicamente para intercambiar bienes, servicios y conocimientos mediante la moneda social llamada Eco, o por trueque directo quien lo desee.

Programa:

De 10:30 a 14:00: Mercado de intercambio.

Durante el mercado: Clase de patinaje a cargo de Iñaki (EXPB0001). Tráete tus propios patines.

A las 12:00: Charla anti-nuclear a cargo de Pep (EXPB0059).

A las 14:00: Comida compartida.
También puedes encargarla por 8 ecos a Anastasia (EXPB0014). Menú:
1º Crema de verduras (crema sin lácteos)
2º Ensalada de remolacha
3º Tarta sacher de postre (vegana)

A las 15:30: Asamblea EcoXarxa Plana Baixa.


Te esperamos!
EcoXarxa Plana Baixa




miércoles, 22 de marzo de 2017

II Marxa en defensa del Camp de Morvedre - 1 d´abril

PRÓXIM 1 D'ABRIL, EXCURSIÓ PER LES VALLS, per a coneixer el paratge del Pinyal, on es preten muntar la pedrera. Organitza la Plataforma "El Pinyal no es toca"




miércoles, 15 de febrero de 2017

# Mercado de intercambio en Bétera, 19 de febrero


El diumenge 19 de febrer MERCAT D'INTERCANVI A BÉTERA




Visita el Blog de la X.X.I.V.
http://coordinaciolavintiquatre.blogspot.com.es/ 



jueves, 2 de febrero de 2017

# EcoXarxa Morvedre - Mercado inter redes en el Puerto de Sagunto 5 de febrero

Domingo 5 de Febrero de 2017
a partir de las 10:30 h
en el jardín del Centro Cívico (antiguo sanatorio) junto al Agora del Triángulo Umbral del Puerto de Sagunto


Mercadillo y comida de traje.

https://maps.google.es/?ll=39.664612,-0.230064&spn=0.001922,0.004128&t=h&z=19


Los mercados de intercambio son un punto de encuentro donde podemos intercambiar alimentos, y todo tipo de bienes, mediante nuestra moneda social (ecos) o por trueque directo quien lo desee.

Puedes traer tus cosas para intercambiar con otros, todo aquello que produces o que ya no necesitas y que está en buen estado como por ejemplo libros, ropa, electrodomésticos, muebles, artesanía, productos agrícolas, productos elaborados... (si traes mesa plegable te será de utilidad).


Después del mercado nos quedaremos a comer en el jardín. Tráete tu comida y compartimos.


 

martes, 24 de enero de 2017

Manifest per a la protecció del Barranc de la Catalana i el seu entorn

El Pinyal no es toca!

Manifest per a la protecció del Barranc de la Catalana i el seu entorn

dilluns 23 de gener de 2017per  AE-Agró
Les organitzacions que signem a sota, reunides el dimecres 18 de gener de 2017 a Sagunt (Camp de Morvedre, València), constituïm la plataforma EL PINYAL NO ES TOCA! Des de la plataforma, que es troba oberta a la incorporació de noves entitats, ajuntaments i associacions, demanem que no s’atorguen drets d’explotació minera a la cimentera Lafarge-Holcim, ni a qualsevol altra empresa que ho poguera demanar, al paratge natural que comprén les muntanyes de L’Hostalera i Fontanelles, territori que també inclou el Barranc de la Catalana i que es coneix erròniament com El Pinyal. Les raons de la plataforma per a fer esta sol·licitud són les següents:
Amb l’experiència que ens donen els més de seixanta anys d’activitat extractiva a la pedrera del Salt del Llop (que ens ha deixat els saguntins amb una cicatriu de 120 hectàrees que no es pot amagar junt al preciós paratge de la Muntanya de Romeu) creiem que el terme municipal de Sagunt (Camp de Morvedre, València) ja ha perdut prou massa forestal i, per tant, no podem permetre’ns el luxe de prescindir de 60 hectàrees més (que podrien acabar sent fins i tot 200) d’un bosc mediterrani sa i madur amb alts valors mediambientals i paisatgístics, com és el del Barranc de la Catalana i el seu entorn.

L’impacte ambiental podria ser terrible, doncs és el territori de caça d’espècies d’aus emblemàtiques i protegides com el gran duc (Bubo bubo) o l’àguila de panxa blanca (Aquila fasciata). Este últim rapinyaire s’ha inclòs en un projecte LIFE pel seu delicat estat de conservació. A més a més, és una zona on trobem vegetació mediterrània de gran valor, com per exemple arbustos com la savina mora (Juniperus phoenicea), el margalló (Chamaerops humilis) o l’aladern (Rhamnus alaternus).
Un altre dels perills més obvis d’obrir una pedrera sobre el Barranc de la Catalana és la seua possible afecció al sistema hídric subterrani que nodrix la Font de Quart i els aqüífers que omplin la Marjal d’Almardà-Almenara, donat que està prou pròxim a la superfície. A més a més, tindria un impacte paisatgístic considerable, sobretot per a algunes poblacions de La Baronia, com ara Torres Torres, Algímia d’Alfara i Alfara de la Baronia. I això seria un fet que no podrien recuperar amb cap restauració.

El Barranc de la Catalana està situat en un punt intermedi entre els parcs naturals de la Serra d’Espadà i la Serra Calderona. Això el convertix en un enclavament essencial que servix de corredor ecològic entre ambdós espais protegits i que mereixeria, alhora, una figura de protecció. El mateix considerem extensible tant a la Muntanya de Romeu com a la resta d’elevacions de la nostra serra litoral (Pic dels Corbs, Codoval, Tabalet…).
Els boscos són essencials, a més a més, per a absorbir el diòxid de carboni de l’aire, alliberar oxigen i filtrar contaminants. Per a obrir una nova pedrera s’hauria de destruir tota la massa forestal de L’Hostalera i Fontanelles. I això suposaria un greu prejudici per a la salut dels habitants del Camp de Morvedre. Resulta abusiu que una empresa com Lafarge-Holcim, que contribuïx amb les seues emissions a la pol·lució ambiental de la comarca incinerant tot tipus de materials tòxics en el forn de la seua cimentera, empitjore encara més la qualitat de l’aire que ens toca respirar i accelere el Canvi Climàtic, arrancant de la terra l’últim pulmó verd que ens queda intacte.

Les muntanyes de Fontanelles i L’Hostalera, on es vol obrir esta nova pedrera, estan declarades Muntanyes d’Utilitat Pública (MUP) des dels anys setanta del segle passat. Això implica que l’Ajuntament de Sagunt i la Generalitat Valenciana cometrien un frau de Llei en cas d’autoritzar l’explotació allí. L’estatus d’este paratge com a MUP ho demostra la seua popularitat entre ciclistes, senderistes i aficionats a la natura. I també la pràctica de la caça i l’apicultura. Totes estes activitats perdrien per sempre un espai emblemàtic.
Segons marca la normativa de mines, una empresa no pot obrir una nova pedrera mentres tinga alternatives en la zona que no suposen un nou forat. Actualment Lafarge-Holcim ja té adjudicats els drets d’explotació en tres pedreres pròximes a Sagunt: una a Viver, altra a Jérica i una tercera a Almenara, ubicada a només tres kilòmetres del Barranc de la Catalana.

A més a més, a Algímia hi ha una pedrera abandonada, que abans perforava CEMEX, i l’ajuntament d’esta localitat està a favor de la seua explotació per part de Lafarge-Holcim. En el cas que les administracions públiques competents aproven un nou forat en el Barranc de la Catalana i el seu entorn, iniciarem les accions legals pertinents per a impedir la seua execució i depurar las possibles responsabilitats penals.
Entenem perfectament la preocupació dels treballadors de Lafarge-Holcim per a mantindre els seus llocs de treball. Molts de nosaltres tenim familiars i amics en esta empresa, així que no podem deixar de solidaritzar-nos amb la seua inquietud. Per ara, l’empresa sembla que té assegurada l’activitat en el Salt del Llop fins a l’any 2035, a part de les altres tres pedreres a Viver, Jérica i Almenara. Així que no considerem necessari obrir un nou forat a Sagunt per a la continuïtat de l’empresa. De la mateixa manera, demanem que es respecte el nostre dret com a ciutadans a continuar gaudint del paratge del Barranc de la Catalana tal i com el coneguem. El Pinyal no es toca!!!
Signem el manifest de la plataforma EL PINYAL NO ES TOCA! Acció Ecologista-Agró, Comunitat de Propietaris Urbanització Pere-Gil, Plataforma Anti-Incineració Morvedre, Fòrum Valencià de la Bicicleta, Associació de Ciclistes de la Comunitat Valenciana (ACIMCOVA), IMBA Espanya (International Mountain Bike Association), Societat de Caçadors de Sagunt, Associació La Saó, Centre Excursionista del Camp de Morvedre, Centre Excursionista de la Vall de Segó, Ajuntament de Quart de Les Valls, Ajuntament de Quartell i Ajuntament de Faura.
També mostren la seua adhesió Junts per Faura, Esquerra Unida del País Valencià, Esquerra Republicana del País Valencià, Cercle Podem Morvedre i Verds-EQUO del Camp de Morvedre.
La plataforma EL PINYAL NO ES TOCA! està oberta a la incorporació de noves entitats, ajuntaments i associacions que demanen ser incloses.

sábado, 14 de enero de 2017

La autogestión madrileña: ¿movida o movimiento?

Existe un interés creciente por las experiencias de economía alternativas al trabajo asalariado y al consumo de masas. En los últimos años se multiplican los proyectos de grupos de consumo, autoempleo, cooperativas integrales, etc...

 





miércoles, 4 de enero de 2017

La Verduleria, nou CSA a Castelló, puja la persiana!


Inaguración Sábado 7 de enero
Entre las 11:00h y 22:00h
Calle Cronista Muntaner, 12006 Castellón de la Plana (Castellón)


El 7 de Gener pugem la persiana de la Verduleria, us esperem a totes per poder compartir l'inici d'aquest projecte.

Programació:

11h. Obertura de l'espai Amenitzat per DJ FAKIR. Jazz/Ska/Swing.
12h. Presentació del Projecte La Verduleria.
Dinamització per a la xicalla Diversió Rebel.
15h. Dinar vegà.
17h. Concert acústic Ukelele Punk.